La imperiosa necesidad de comenzar a
cultivar la perspectiva de género en la Criminología que se hace en nuestro
país, fundamentado sus investigaciones y argumentaciones sobre la delincuencia
en los estudios estadísticos, sociales y económicos, entendiendo que el peso
del género en la conducta desviada no reside únicamente en las estadísticas; lo
que significaría tratar al género como un sistema metodológico que organice y
diferencie, en categorías masculino y femenino, las observaciones empíricas y
las deducciones derivadas de estas. Al incluir la perspectiva de género en la
Criminología se abre una verdadera posibilidad de reconocer las variables de
riesgo y protección que son importantes para la delincuencia de mujeres y
varones, con esta inclusión se podrá apreciar que las circunstancias que
influyen en la delincuencia de cada género pueden ser diferentes, en algunos
casos coincidentes y en otros inesperadas, es decir se debe visibilizar todo lo
concerniente al género, para garantizar manifestaciones y deducciones
diferenciales en base a las circunstancias propias de ambos sexos; esto
direccionará un nuevo horizonte para las teorías criminológicas; falta andar
este camino para poder llegar a explicaciones que den cuenta de la conducta
criminal femenina, desde una perspectiva de género. La desigualdad económica
feminiza la pobreza y la utilización de la mujer como “mula” del narco tráfico
hace la explicación del acrecentamiento de la delincuencia femenina en las
cárceles del país. La escasa peligrosidad social y real de las mujeres, su
exigua sofisticación delictiva, los efectos desocializadores, la ruptura y
problemática familiar que provoca la privación de la libertad de la mujer,
deben ser causas suficientes que posibiliten medidas alternativas a su
internamiento, de tal forma que se nivelen equitativamente el daño social
cometido, y el castigo atribuible. Desde la visión de género se lucha por una
mayor sensibilización judicial y penitenciaria en el marco de las políticas criminológicas.
El trato normativo para varones y mujeres es igualitario, (excepto por la
maternidad), sin embargo, de que es obvia la diferencia de su comportamiento y
necesidades.
Por último deseo agregar el siguiente
video: Factores criminógenos: Predisponente; Preparante; Desencadenante.
Estos factores son tanto para el género
masculino como femenino.
Link del video: https://www.youtube.com/watch?v=awtXa9q6oyc
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